Poema extraído del libro ” El Spleen de Paris” (también conocido como “Pequeños poemas en prosa”) de Charles Baudelaire publicado en 1869.

 

El Puerto

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Un puerto es una morada encantadora para un alma cansada por las luchas de la vida. La amplitud del cielo, la movilidad de las nubes, el cambiante colorido del mar, el destelleo de los faros, todo ello es un maravilloso primas propio para divertir a los ojos sin cansarlos nunca. Las esbeltas formas de los navíos de complicado aparejo, a los que el oleaje imprime armoniosas oscilaciones, sirven para mantener en el alma el gusto por el ritmo y la belleza. Y, sobre todo, hay luego una especie de misterioso y aristocrático placer para aquél que ya no tiene ni curiosidad ni ambición: contemplar, recortado en el belvedere o acodado sobre el muelle, todos los movimientos de los que parten y de los que regresan, de los que aún tienen la fuerza de querer, el deseo de viajar o de enriquecerse.