«Iluminaciones» son una colección de poemas en prosa escritos por Rimbaud en 1886. Llenos de alucionaciones y fantasmagorías, Iluminaciones es un libro clave en la poesía evocadora.

JUVENTUD

I
DOMINGO
Cálculos aparte, el inevitable descenso del cielo y
la visita de los recuerdos y la sesión de los ritmos
ocupan la morada, la cabeza y el mundo del espíritu.
— Un caballo sale a escape en el hipódromo suburbano,
y a lo largo de los cultivos y las plantaciones, traspasado
por la peste carbónica. Una miserable mujer de
drama, en algún lugar del mundo, suspira por improbables
abandonos. Los malhechores languidecen después
de la tormenta, la embriaguez y las heridas. Pequeños
niños ahogan maldiciones a lo largo de los ríos. —
Retomemos el estudio entre el ruido de la obra
devorante que se reúne y remonta en las masas.

II
SONETO
Hombre de constitución ordinaria, ¿no era la carne
un fruto pendiente en el jardín? ¡oh días niños! — el
cuerpo un tesoro que prodigar, — ¿oh amar, ¿el peligro
o la fuerza de Psyché? La tierra tenía vertientes
fértiles en príncipes y artistas, y la descendencia y la
raza los empujaban a los crímenes y duelos: el mundo,
vuestra fortuna y vuestro peligro. Pero ahora, colmada
esa labor, tú, tus cálculos, tú, tus impaciencias, no son
más que vuestra danza y vuestra voz, no fijadas y nunca
forzadas, aunque razón de un doble suceso de invención
y triunfo, en la humanidad fraternal y discreta
por el universo sin imágenes; — la fuerza y el derecho
reflejan la danza y la voz solamente hoy apreciadas.

III
VEINTE AÑOS
Las voces instructivas desterradas… la ingenuidad
física amargamente sosegada… Adagio. Ah! el egoísmo
infinito de la adolescencia, el optimismo estudioso:
¡cómo el mundo estaba lleno de flores aquel estío! Los
aires y las formas muriendo… Un coro, para calmar la
impotencia y la ausencia! Un coro de vidrios, de melodías
nocturnas… En efecto, los nervios pronto van a
cazar.

IV
Estás todavía en la tentación de Antonio. El retozo
del celo cercenado, los tics de orgullo pueril, la postración
y el espanto.
Pero te aplicarás a este trabajo: todas las posibilidades
armónicas y arquitecturales se conmoverán en
torno a tu Sede. Seres perfectos, imprevistos, se ofrecerán
a tus experiencias. En tus aledaños afluirá soñadoramente
la curiosidad de antiguas muchedumbres y
lujos ociosos. Tu memoria y tus sentidos no serán sino
el alimento de tu impulsión creadora. En cuanto al
mundo, cuando tú salgas, ¿en qué se habrá convertido?
En todo caso, nada de las apariencias actuales.

1886

 

(Visor de Poesía, 2008)