Rosario Castellanos (1925-1974) Fue una destacada escritora mexicana. El siguiente es un poema escrito a los sucesos del 2 de Octubre del año 1968, la matanza de estudiantes en Tlatelolco. Se conmemoran 50 años (1968-2018)
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Memorial de Tlatelolco

La oscuridad engendra la violencia
y la violencia pide oscuridad
para cuajar el crimen.
Por eso el dos de octubre aguardó hasta la noche
para que nadie viera la mano que empuñaba
el arma, sino sólo su efecto de relámpago.
Y a esa luz, breve y lívida, ¿quién? ¿Quién es el que mata?
¿Quiénes los que agonizan, los que mueren?
¿Los que huyen sin zapatos?
¿Los que van a caer en el pozo de una cárcel?
¿Los que se pudren en el hospital?
¿Los que se quedan mudos, para siempre, de espanto?
¿Quién? ¿Quiénes? Nadie. Al día siguiente, nadie.
La plaza amaneció barrida; los periódicos
dieron como noticia principal
el estado del tiempo.
Y en la televisión, en la radio y el cine
no hubo ningún cambio de programa,
ningún anuncio intercalado ni un
minuto de silencio en el banquete.
(Pues prosiguió el banquete.)
No busques lo que no hay: huellas, cadáveres,
que todo se le ha dado como ofrenda a una diosa:
a la Devoradora de Excrementos*.
No hurgues en los archivos pues nada consta en actas.
Ay, la violencia pide oscuridad
porque la oscuridad engendra sueño
y podemos dormir soñando que soñamos.
Mas he aquí que toco una llaga: es mi memoria.
Duele, luego es verdad. Sangra con sangre.
Y si la llamo mía traiciono a todos.
Recuerdo, recordamos.
Esta es nuestra manera de ayudar a que amanezca
sobre tantas conciencias mancilladas,
sobre un texto iracundo, sobre una reja abierta,
sobre el rostro amparado tras la máscara.
Recuerdo, recordemos
hasta que la justicia se siente entre nosotros.
Rosario Castellanos

 

 

 

Aprovechando este espacio, me gustaría comentar un suceso que me parece grave e indignante. En la marcha del 2 de Octubre organizada en Puebla, una de las compañeras declamó unas consignas feministas, y en ese momento algunos sujetos dijeron: “Esta no es una marcha feminista” “No era que esta marcha es tal…”, etc. Si bien es cierto que cada movimiento tiene su autonomía y propias demandas, también lo es que tengan espacio para la articulación contingente que va configurando sus propias lógicas. Si hoy en día los movimientos estudiantiles vuelven a renacer, es justamente gracias a la participación del eje feminista y posfeminista en ellos.

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